Referencia: CSO2015-66260-C4-1-P

Entidad financiadora: Ministerio de Economía y Competitividad

Investigador principal: María Antonia Paz

Fecha: 2016-2020

Este proyecto abordó el estudio de la historia de la televisión en España desde la desregulación (1990) que posibilitó la aparición y desarrollo de las cadenas privadas de televisión en abierto de ámbito estatal, hasta el “apagón analógico” (2010). Tuvo en cuenta 3 aspectos: la programación tanto de las cadenas públicas (TVE1 y TVE2) como la de las privadas generalistas aparecidas en estos años (Antena3, Telecinco, Cuatro y La Sexta), los programas y formatos en los que se concretó; y su potencial influencia en los espectadores.

La hipótesis general de partida es que la televisión protagonizó, y a la vez reflejó, un cambio referido inicialmente a los modos de entretenimiento que luego repercutió en otros ámbitos de la vida cultural, valoraciones sociales, actitudes ante la vida y ante la  política en los veinte años que abarca este estudio. Se pasa en ellos de una concepción que entiende la acción política, social y cultural como una posibilidad de innovación a que se consolide una situación en la que comienzan a tomar cuerpo actitudes críticas ante el pasado democrático reciente. Este punto de inicio se ciñó inicialmente al análisis de la evolución de los programas y de la programación televisiva, porque el consumo de televisión es una constante creciente durante estos años, lo que incrementa aún más su capacidad de influir en los españoles por el carácter de normalidad que confiere a lo que presenta en las pantallas. En ese sentido se planteó como planteamiento final si existen tantas modalidades de normalidad como cadenas y si cada una es capaz de presentar e imponer una fórmula de normalidad y, en ese caso, cómo lo instrumenta desde lo que ofrece –los programas- y con qué estrategias (las programaciones).

No se realizó una descripción, sino el análisis de tres elementos complementarios: el primero, las continuidades en los contenidos, formatos y estilos en el nuevo contexto mediático que implicó la llegada de las cadenas privadas y la consiguiente competencia por las audiencias. El segundo, la aparición de nuevos, programas, formatos y estilos en ese contexto de competencia. A la vez, se situaron en su  marco político y cultural para analizar su influencia y repercusión en la sociedad de entonces. Por último, resulta imprescindible acercarse al consumo televisivo y realizar un amplio estudio de audiencias que supere el marco del análisis comercial en el que se mueven habitualmente en la vida profesional. Ello exigió trabajar sobre fuentes diversas (EGM, GECA, Ecotel, Media Control, datos de SOFRES, CIS…..) que pueden permitir una aproximación.

La amplitud de los materiales, el enfoque mismo del proyecto y el carácter multidisciplinar de los objetivos exigieron la acción coordinada de tres proyectos, dirigidos  por Julio Montero (UNIR), Charo Lacalle (UAB) y María Antonia Paz (UCM).